
Nunca he sido víctima de ningún crimen en la vida, y tengo que admitir que mi primera reacción no fue de enojo ni de desesperación sino de asombro. No lo podía creer. ¿Quién me robaría el auto? ¿Y Por Qué? No es como si tuviera un BMW o algo así. Es un simple Jeep Liberty 4x4 con transmisión manual... perfecto para el clima de Colorado y suficientemente económico para un joven recién graduado de la universidad.
Es en ese momento que decidió encender mi celular y un mensaje de la policía de Denver me obligó a aceptar la realidad de que mi auto fue elegido para un "joy ride" invernal, fue descubierto abandonado por la policía, llevaba una semana incautado en el depósito municipal, y la oficina estuvo cerrada el Domingo, así que tuve que esperar otro día. Yo llevaba casi 24 horas viajando y esperando en taxis, aeropuertos, aviones y autobuses para quedarme detenido una mera hora de mi destinación, el único lugar que quería ver el en mundo: la cama.
Tuve la suerte de estar en la casa de mi hermano, así que no puedo quejarme de una noche en la calle ni un hotel asqueroso, pero la historia no termina allí. El verdadero crimen en este cuento me ocurrió en la oficina del depósito municipal, donde una secretaria sonriente básicamente me vendió mi propio auto (menos una ventana y un encendido) para $220. Para remolcar el vehículo al depósito, cuesta una mínima de $100 y el almacenaje cuesta $20 por día (4 veces más que el aeropuerto). Luego pagué $200 más para una ventana nueva, y $30 para The Club porque no he podido arreglar el encendido y se puede arrancar con un destornillador. La moraleja clara de la historia es que tienes que aceptar lo malo con lo bueno y el hecho de que esto ocurrió justo después de mis vacaciones me ayudar a mantener el perspectivo. La carrocería no había sido dañada, ni la radio, ni mis discos, ni el interior y lo recuperé unas 16 horas después de darme cuenta de su desaparición. La moraleja menos obvia, sin embargo, es que no debo ser tan tacaño porque los $70 que cobran para 14 días de aparcamiento en el aeropuerto son muchos menos que los $500 o $600 que terminaré pagando después de arreglar en encendido. "¡Pero tienes que tener seguro!," me dirán. Si, por supuesto, pero con un deducible de $1,000... Otra lección aprendida.





1. Una autentica pena Patrick. Nunca he pasado por lo que tu y espero no tener que hacerlo. Yo si que me enfadaria y mucho. La propiedad privada es algo sagrado. Espero que cojan a los culpables de ese destrozo y puedas recuperar parte del coste de los daños.
Un saludo y bienvenido.
Posted at 5:58PM on Jan 11th 2008 by Christian Perez