El adquirir uno de los carros más costosos y poderosos del mundo como el Bugatti Veyron, le aseguraría a cualquier persona un alto nivel de refinamiento, pero sobretodo exclusividad. Con tan pocas unidades fabricadas y vendidas, sería mínima la posibilidad para uno de los 125 propietarios del exótico, encontrarse con otro circulando por la calle. Curiosamente, esta situación no es del todo válida en la lujuriosa ciudad de Dubai, donde se concentra el 18.75% de todos los Veyron vendidos en el mundo hasta hoy; es decir 15 superautos a un precio unitario de un millón de dólares.
Emiratos Árabes es un país con más de un millón de habitantes, y una de las reservas de petróleo más grandes del planeta. Se lo podría comparar en población con la ciudad de Phoenix en los Estados Unidos (quinta ciudad más grande del país), y según los cálculos, existe un Veyron por cada 100,000 habitantes; a diferencia de los 27 que hay para todo el Reino Unido con 60 millones de personas. Seguramente que para los quince afortunados dueños del Bugatti, el carro les resulta un ventajoso instrumento para cautivar la atención del bajísimo número de damas existentes en Dubai (una para cada tres hombres).
Fuente: Emirates Business vía The German Car Blog
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