
Esas serían las palabras más adecuadas que podrían describir el transcurso de esta primera carrera de la temporada de Fórmula 1. Una carrera llena de incidentes en la que comenzaron 22 monoplazas y sólo 7 llegaron a cruzar la línea de meta completando así el trazado completo de este gran premio. El cambio en la normativa que prohibe el uso del control de tracción en los bólidos se ha dejado notar.
Los incidentes no se hicieron esperar. Lo que se temía como una salida de infarto no decepcionó llegada la primera curva, donde cinco monoplazas se vieron implicados en un choque múltiple, lo que motivó su retirada y la primera aparición en pista del Safety Car. El número de abandonos en la carrera celebrada en el circuito australiano de Albert Park, ha favorecido de forma notable a pilotos que posiblemente no hubiesen finalizado en zona de punto, como ha sido el caso del español Fernando Alonso, el cual terminó en un merecido cuarto puesto, después de plantar cara al finlandés Heiki Kovalainen, con su McLaren. Este, una vez conseguía rebasar al español tras múltiples intentos, cometía un fallo en la recta de meta que propiciaba al Renault de Alonso recuperar la posición, tras haber partido desde el decimoprimer puesto de la parrilla, decididos en la clasificación del sábado.
La segunda entrada a pista del Safety Car se produjo después del incidente que envolvió al Ferrari de Felipe Massa y el Red Bull Racing de David Coulthard, el cual se vio obligado a abandonar la carrera al terminar su monoplaza destrozado en una escapatoria del circuito al ser embestido por el primero. El brasileño de la escudería del "Cavallino" no tuvo mucha suerte en esta ocasión, teniendo que entrar poco después de comenzar la carrera a cambiar su alerón delantero al estrellarse contra el muro de protección al perder el control de su Ferrari. Tras el incidente con el Red Bull, las secuelas le pasaban factura unas vueltas después donde abandonaba definitivamente. Igualmente le ocurría al finlandés y vigente campeón del mundo Kimi Raikkonnen, el cual sufría el mismo fallo en la bomba de combustible que le dejaba fuera de la sesión de entrenamientos del sábado. Algo que deja totalmente en entredicho la fiabilidad de los Ferrari tras una pretemporada prometedora.
También los BMW parecía que podían hacer algo relevante al haber conseguido la segunda plaza con un pletórico Robert Kubica. Sin embargo los alemanes tendrían que conformarse al final con la segunda plaza de Nick Heidfield cuando el polaco fue embestido por Kazuki Nakajima, piloto de Williams, y que según comunicado de la FIA será sancionado con pérdida de 10 posiciones en la sesión de clasificación del próximo gran premio por conducta antideportiva, impactando contra el BMW mientras el Safety Car estaba en pista.Precisamente Williams ha sido una de las grandes sorpresas de la jornada, al situar en tercera y sexta posición a sus dos pilotos, Nico Rosberg y K. Nakajima, respectivamente. Otro piloto que ha tenido una excelente actuación en su debut como piloto de F1 ha sido el francés Sebastien Bourdais, piloto de Scuderia Toro Rosso y que acumula años de experiencia en la Champ Car, el cual ha sumado los dos primeros puntos para el equipo "hermano" de Red Bull Racing.
La nota más estremecedora del día la pusieron dos experimentados pilotos. En el caso de Timo Glock, una pequeña excursión por la hierba de la pista hizo que un montículo se cruzara en su camino provocando el salto de su monoplaza que despegó literalmente. El impacto contra el asfalto unida a la propia inercia hicieron que su coche se despedazase e impactase contra el muro violentamente, lo que provocó la tercera y última aparición del Safety Car. Afortunadamente para Glock y Toyota, todo quedó en un fuerte susto, saliendo el piloto ileso. Por otro lado, el brasileño Rubens Barrichello, piloto del equipo Honda, recibió la orden entrar a boxes con el pitlane cerrado y abandonó su repostaje demasiado pronto, cuando la manguera de inyección de combustible aun estaba enganchada a su monoplaza, lo que termino con varios mecánicos golpedados y estar a punto de
arrancar la manguera del depósito. El incidente le costó un Stop&Go (sanción por la que se obliga al piloto a entrar en boxes y permanecer parado 10 segundos) haciéndole perder posiciones. Cuando se disponía a regresar a pista, se saltó el semáforo rojo de salida del pitlane, lo que supuso su descalificación inmediata, llevando a la zona de puntos a Raikkonnen que queda así en octava posición sumando el primer punto de la temporada para Ferrari.La victoria, sin complicación de ninguna clase, fue para el británico Lewis Hamilton que dominó la carrera de principio a fin, partiendo desde la Pole. Una carrera con apenas emocionantes luchas donde los más destacado han sido los mencionados incidentes que han transformado a este, quizás el último gran premio que se corra en Albert Park, en uno de los que dificilmente olvidaremos.




