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En agosto reportamos la decisión de General Motors en traer el Opel Astra a este lado del Atlántico comercializado bajo la línea Saturn. Hace unas pocas semanas, compañeros de nuestra publicación hermana en inglés les trajeron las primeras impresiones basadas en una prueba de manejo. Y ahora es el turno de Autoblog Latino de compartir nuestra experiencia.
Luego de convivir una semana con el auto, hago eco de los comentarios expresados por Chris Shunk. El Saturn Astra es muy competente y me atrevo a decir, uno de los vehículos que he tenido la oportunidad de probar recientemente que más me ha impresionado, sobre todo tomando en cuenta en el segmento del mercado en que compite.
En virtud del precio de entrada ($15,995) y el contenido, el Astra es atractivo a la vista y a la billetera. Consideren todo el equipo que viene incluido: Suspensión independiente y frenos de disco con ABS en las cuatro esquinas modulados a la perfección, neumáticos de 16 pulgadas, limpiaparabrisas con sensor de humedad que automáticamente regula la velocidad de barrido, seis bolsas de aire y más. Lo cual es aún más sorprendente al caer en cuenta que el Saturn Astra no sólo es una copia fiel del Opel, pero que además es importado directamente de Europa, sobre todo con la relación del cambio, Euro versus dólar, siendo tan desfavorable para importaciones actualmente.
Sus raíces europeas imparten una excelente atención al detalle y calidad de acabado, incluyendo el uso abundante de plásticos de superficie suave, agradable al tacto en el tablero y los paneles de las puertas. El receso donde están las manijas está iluminado y todas las ventanas bajan automáticamente sin necesidad de mantener el botón presionado. La calidad del cuero texturado y perforado con el que están terminados los asientos y el grueso mango del volante es estupenda (paquete opcional de $795 que incluye calefacción graduable de tres niveles). Todo esto ayuda a ponerlo por encima de su segmento en cuanto a prestaciones y confort.
Por otro lado, el no haber sido diseñado para el mercado norteamericano también tiene algunas desventajas. Esto es evidente, por ejemplo, en algunos detalles de ergonomía en la cabina. Los controles del sistema de sonido son confusos, con simbología difícil de descifrar y están mezclados con los del centro de información al conductor. Los pasajeros delanteros deben compartir el único porta-vasos ubicado detrás del freno de emergencia en la consola central, fuera de alcance. Aunque la transmisión automática de 4 velocidades se desenvolvió sin problema, la competencia ofrece cajas automáticas de 5 velocidades que ayudan a ahorrar combustible.
El resultado de combinar todo este equipo estándar, junto con un diseño moderno y componentes mecánicos (dirección/suspensión/frenos) entonados a la perfección, se traduce en un competidor legítimo del Volkswagen Rabbit y Mazda 3. Ahora sólo queda que la gente lo descubra.
En conclusión, el Astra es ideal para afrontar el tráfico urbano y se siente igualmente natural en la autopista. Es un auto que estimula los sentidos, desde el impacto visual que produce verlo por primera vez hasta el sonido que hacen las puertas al cerrarlas. La calidad es evidente dentro y fuera, y sobre todo al conducirlo, produciendo una satisfacción de manejo a los que pocos autos en este segmento pueden llegar.





