La rivalidad entre M y AMG, es una larga competencia cuyo liderazgo de uno y otro dura muy poco tiempo. No queda duda de que BMW hará todo lo posible para sobrepasar el desempeño ofrecido por Mercedes-Benz, cuando presente a su nuevo M5 en el año 2011. Eso quiere decir que la actual potencia de 501 caballos de fuerza obtenida por el V10 de 5.5 litros, deberá aumentar gracias a un par de turbos de baja presión, y un sistema de inyección directa. Se pronostican 550 caballos, y hasta más. Las posibles transmisiones pueden ser la manual de 6 velocidades, o la automática de 7 con doble embrague.
A pesar de todo, la potencia no lo único que cuenta. El uso de los turbos y de la nueva inyección, mejorarán los índices de las emisiones para convertir a la próxima Serie 5, en un carro más eficiente y acorde con las futuras regulaciones gubernamentales. La tecnología "start-stop" (que enciende y apaga el motor durante las esperas), y el sistema Efficiente Dynamics que utiliza energía regenerativa al frenar para no sobrecargar de trabajo al alternador, estarán sin duda alguna a bordo del poderoso sedán.
Fuente: Autocar
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