Los aficionados a las películas de James Bond, recordamos la multitud de gadgets que el famoso espía llevaba consigo en la realización de sus misiones, algunos bastante descabellados. Sin olvidar, por supuesto, la costumbre por parte del espía británico de conducir su Aston Martin. Precisamente uno de ellos, el Aston Martin DB5 (en la foto superior) fue utilizado por Bond para eludir a los soldados de Goldfinger en su tercera película, con un simple sistema rotatorio para intercambiar las diferentes placas de matrícula. Este dispositivo ha traspasado las pantallas de cine y se ha implantado en un mercado en expansión como es el chino, donde tratan de zafarse de las multas de circulación con el cambio o la ocultación de la matrícula real del automóvil. Un control remoto para este tipo de uso cuesta tan sólo 800 yuan ($ 115), siendo el doble la cantidad a pagar para aquellos que quieran el dispositivo capaz de hacer la misma operación en tres segundos. Ver para creer.
Fuente: Reuters
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